Prof. Adam GLAPIŃSKI: Si vis pacem para bellum

Si vis pacem para bellum

Photo of Prof. Adam GLAPIŃSKI

Prof. Adam GLAPIŃSKI

Catedrático de economía, presidente del Banco central de Polonia, Narodowy Bank Polski (NBP).

ver los textos de otros

El NBP como guardián de la estabilidad macroeconómica.

.Un dicho de los antiguos romano es: si vis pacem, para bellum, es decir, si quieres la paz, prepárate para la guerra. Sin embargo, este proverbio latino no solo describe la doctrina básica del arte de la guerra, sino también el principio que guía las medidas anticrisis del Banco Nacional de Polonia. Porque nunca se sabe exactamente cuándo y de qué forma se materializará la próxima crisis, por lo que nos preparamos constantemente para la próxima batalla económica asegurando que la economía disponga de unos fundamento sólidos y que el banco central tenga una posición financiera fuerte. Gracias a esta actitud, hemos entrado en la liga de élite de las economías que no solo sobrevivieron relativamente bien a la crisis financiera mundial de 2017-2012 y a la pandemia de COVID de 2020-2021, sino que han aprovechado creativamente ambos episodios para mejorar su potencial.

Una de las áreas de actividad del banco central donde este avance es más evidente es en la gestión de las reservas de divisas, cuyo valor ya ha superado los 140 000 millones de euros, habiéndose casi duplicado en la última década. Esto resulta de gran importancia porque los activos de reserva garantizan la credibilidad de los pagos del estado polaco, incluyendo indirectamente al sector privado. A pesar de las condiciones desfavorables y los muy bajos tipos de interés mundiales, conseguimos obtener muy buenos resultados de inversión. Entre 2016 y 2020, el NBP generó beneficios, de los cuales el pago total al presupuesto estatal superó los 32 000 millones de eslotis. Uno de los pilares de nuestra estrategia de inversión es el aumento gradual de las tenencias de oro, que, como safe haven asset, diversifica eficazmente el riesgo asociado a otras inversiones. Entre 2018 y 2019, el NBP compró 125 toneladas de oro, lo que ha aumentado las existencias de lingotes a casi 230 toneladas, lo que equivale a alrededor del 8 % de nuestros activos de reserva oficiales.

La estabilidad macroeconómica y una amplia cartera de reservas han resultado ser muy valiosas cuando, apenas dos años después del estallido de la pandemia, nos enfrentamos a otra crisis, esta vez por motivos geopolíticos. El 24 de febrero de 2022 Rusia cometió una agresión armada en el territorio de Ucrania, desencadenando una catástrofe humanitaria y político-económica, cuya dimensión total ni siquiera conocemos en la actualidad. El éxodo masivo de la población civil, la interrupción de las cadenas de suministro, las limitaciones en el abastecimiento de productos energéticos y alimentarios, así como una mayor volatilidad en los mercados financieros y un fuerte aumento de la aversión al riesgo son solo algunos de los fenómenos a los que tendremos que hacer frente.

En los primeros días de la guerra, muchos polacos que observaban lo que ocurre más allá de nuestra frontera oriental se entregaron al temor por la incertidumbre del mañana, lo que a su vez se reflejó en un fuerte y repentino aumento de la demanda de dinero en efectivo. Afortunadamente, el banco central estaba bien preparado para esta circunstancia gracias a la Estrategia Nacional de Seguridad del Efectivoque adoptamos. Como resultado, disponíamos de existencias suficientes para cubrir plenamente las necesidades de efectivo de los clientes bancarios. Todas las órdenes bancarias se ejecutaron sin límites de valor, en estructura nominal completa, en todo el país, lo que permitió contener rápidamente el pánico.

Gracias a su política de acumulación sucesiva de activos de reserva, el NBP contaba con un nivel adecuado de reservas en el umbral de la crisis y disponía de un conjunto apropiado de instrumentos para contrarrestar las tendencias negativas de los mercados financieros y de divisas. En particular, estábamos preparados para reaccionar en cualquier momento ante fluctuaciones excesivas del tipo de cambio del esloti, que pudieran perturbar el buen funcionamiento del mercado de divisas, el mercado financiero o afectar negativamente a la estabilidad financiera o a la eficacia de la política monetaria aplicada por el NBP.

El elevado nivel de las reservas también nos permitió proporcionar al Banco Nacional de Ucrania una línea de swap sobre el par dólar americano/grivna de hasta 1000 millones de USD. Estas medidas mitigarán el riesgo de una mayor desestabilización de la situación político-económica en Ucrania, que tendría un impacto negativo en la estabilidad del sistema financiero en Polonia.

Pero además de la dimensión económica, la crisis tiene también su dramática dimensión humanitaria, una de cuyas manifestaciones es la huida de millones de personas de los bombardeos de las fuerzas rusas. Muchos representantes de la valiente nación ucraniana encontraron refugio en Polonia. Estas personas acudían a menudo con dinero en efectivo en grivnas sacado de Ucrania, que no podían cambiar fácilmente por eslotis debido a las dificultades en el movimiento transfronterizo de dinero en el territorio afectado por la guerra. Sin embargo, desde el primer día de la guerra, en el NBP hemos estado trabajando, junto con nuestros amigos del Banco Nacional de Ucrania, para resolver este problema. Para nosotros era importante que los heroicos defensores de Ucrania supieran que nos preocupamos por sus familias. Como resultado de estos esfuerzos, el Banco Nacional de Polonia firmó un acuerdo con el Banco Nacional de Ucrania, que permite a cualquier refugiado adulto de Ucrania cambiar grivnas (hasta 10 000 grivnas) por eslotis polacos.

.Ayudar a Ucrania es, ante todo, un deber moral, pero también una obligación que no habríamos podido cumplir si no fuera por los sólidos cimientos de la economía polaca y la fuerte posición financiera del banco central, por los que hemos trabajado diligentemente en los últimos años. La prudencia y el duro trabajo realizado han permitido que ahora podamos asumir los costes asociados a la guerra al otro lado de nuestra frontera oriental. Polonia es un estado fuerte y el NBP, un banco central sólido. Queremos la paz, y por eso, como nos enseñaron los antiguos romanos, nos preparamos constantemente para la guerra.

Prof. Adam Glapiński

El texto se publicó en la revista mensual de opinión “Wszystko co najważniejsze” (“Todo lo más importante”) y en los medios de comunicación mundiales en el marco del proyecto “Opowiadamy Polskę światu” (“Contamos Polonia al mundo”) realizado en colaboración con el Banco Nacional de Polonia (Narodowy Bank Polski, NBP) y el Instituto de la Memoria Nacional.

Material protegido por los derechos de autor. Queda prohibida su distribución salvo permiso explícito de la editorial. 05/05/2022