Mateusz MORAWIECKI: Estamos orgullosos de los valores de la Europa cristiana

Mateusz MORAWIECKI: Estamos orgullosos de los valores de la Europa cristiana

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Mateusz MORAWIECKI

Primer ministro de la República de Polonia.

Ryc.Fabien Clairefond

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Hoy, la mayor amenaza física para nuestra civilización es Rusia.  Pero otra amenaza muy importante es la destrucción de nuestro propio patrimonio cultural, una locura total. Durante años se ha librado en Europa una guerra silenciosa contra los valores que construyeron nuestra civilización, afirma Mateusz MORAWIECKI.

.Polonia y España se encuentran en dos polos distantes de Europa, pero estamos muy cerca: nuestras naciones valoran la independencia por encima de todo. Durante siglos hemos vivido en las fronteras de la civilización. En el oeste, España, y en el este, Polonia. Hemos sido las dos alas de Europa. Y la fuerza de estas alas ha sido la fidelidad a las tradiciones.

La Unión Europea actual quiere dar la espalda a sus tradiciones, pero al hacerlo está cortando sus propias alas.  Algunos burócratas de Bruselas están convencidos de que ellos son los que crean Europa. Se equivocan. Europa está formada por sus pueblos, naciones libres y soberanas. En lugar de confiar en la fuerza de las naciones europeas y en las tradiciones europeas, invierte en el poder de la burocracia. 

¡Las instituciones de Bruselas están ampliando sus propias competencias y lo hacen sin ninguna base en los Tratados! ¡No debemos permitirlo! De este modo, podrán construir una bestia transnacional, pero sin valores reales y tradicionales, desprovista de alma. Creer, señoras y señores, que podemos construir un futuro sin tener en cuenta el pasado, creer que podemos ser felices despojados de nuestras identidades es una auténtica locura. 

Cuando Europa, en lugar de creer en el hombre, creyó en estas fórmulas artificiales e ideológicas, cayó en una profunda crisis espiritual. Al despojarnos de nuestra identidad nacional, condenamos a las generaciones futuras a vivir en un caos de valores.  Las tradiciones son lo que une dos orillas opuestas, y privados de ellas caemos en el abismo.  

Hoy, la mayor amenaza física para nuestra civilización es Rusia.  Pero otra amenaza muy importante es la destrucción de nuestro propio patrimonio cultural, una locura total. Durante años se ha librado en Europa una guerra silenciosa contra los valores que construyeron nuestra civilización.  Mientras tanto, todos somos hijos de la civilización cristiana, no debemos olvidar esto, debemos estar orgullosos como herederos y beneficiarios de la mejor civilización, la civilización cristiana; la civilización que fue y es la más respetuosa con las personas; la civilización que creó la prosperidad actual y las buenas oportunidades para una vida mejor para la humanidad en el futuro.  

¿Habéis oído a Rusia pedir perdón? ¿O a China?  No. Y a nosotros constantemente se nos dice que nos disculpemos por lo que somos, por nuestros valores. Debemos decir no.  No voy a disculparme por ser polaco, católico, un hombre comprometido con valores tan olvidados como la verdad y la bondad, la libertad y la solidaridad, el derecho y la justicia.

Y ningún español y ninguna española, ningún italiano y ninguna italiana, ningún húngaro y ninguna húngara deberían disculparse por ello.  Tenemos motivos para estar orgullosos de lo que somos.  

La fuerza que reside en una nación se manifiesta hoy en Ucrania. Las mujeres ucranianas y los ucranianos están ganando esta guerra sobre todo gracias a sus valientes corazones.  Y estoy convencido de que, con nuestra ayuda, los ucranianos acabarán ganando. ¡Y los millones de madres e hijos ucranianos que han encontrado su segundo hogar en Polonia y España podrán volver a sus hogares, que esperamos no hayan sufrido daños! 

Sé que el pueblo español apoya fuertemente a los ucranianos y creo que esta guerra es un momento de despertar para Europa.  

La verdad es que las élites europeas se han dejado seducir por los contratos baratos de gas y la ingenua creencia de que Moscú es un socio fiable. Mientras que el Kremlin se comporta como un traficante de drogas – vende gas barato, pero ahora estamos viendo el precio real de ese gas en la inflación, en los altos precios de la energía y en la sangre derramada en Ucrania.  Pero no son las élites las que están pagando el precio de estos terribles errores, no son las élites de Bruselas, sino la gente corriente, las familias normales de España y Polonia, y de toda Europa, las que están pagando este alto precio.  

Es un gran pecado, un error catastrófico de las instituciones de la UE y de algunas personas influyentes… y este error debería servir de lección.  ¿Recordáis el Brexit? ¿Acaso han aprendido algo en la Comisión Europea? Recientemente esta Comisión ha decidido instruir a los italianos sobre cómo votar en las elecciones. Un enfoque de pesadilla.  

Me alegro de que en muchos países los pueblos estén despertando y empiecen a comprender que hay que salvar a Europa de sus verdaderos sepultureros: un ejército de burócratas sin alma y convencidos de su infalibilidad.  Todavía no es demasiado tarde. Desde este camino que se desvía, todavía podemos volver atrás. Cada vez hay más fuerzas políticas como VOX en Europa, cada vez hay más de vosotros, la maravillosa gente de VOX, que dais la esperanza de que podemos volver a ser fuertes, a estar unidos, de que podemos reclamar un futuro mejor juntos. Hay una condición: debemos confiar en los verdaderos creadores de la Europa moderna: sus pueblos.  

Yo, por mi parte, solo tengo un comentario que hacer a todos estos, extraños experimentadores ideológicos: ¿por qué no nos dejáis en paz?  ¿Qué tal si nos dejáis vivir una vida normal?  ¿Seríais tan amables de no empaquetar a nuestras familias con vuestrs “IDEAS”? 

Señoras y señores, hoy en día hay personas que merodean por Europa y quieren derribar las puertas de nuestros hogares y redecorarlos a su antojo. No permitiremos que esto ocurra. Nuestros hogares, los de España y los de Polonia, están amenazados. Pero cuando os miro, sé una cosa: defenderemos nuestros hogares, defenderemos nuestros valores y defenderemos nuestros países. 

.¡Viva la normalidad!  ¡Viva la solidaridad!  ¡Viva la libertad!  ¡Viva Polonia!  ¡Viva España! 

Mateusz Morawiecki


Texto del discurso en Madrid el 9 de octubre de 2022.

Material protegido por los derechos de autor. Queda prohibida su distribución salvo permiso explícito de la editorial. 11/10/2022